(Una canción que le gusta mucho a todo el mundo,
sobre todo a los muertos. Charly García)
Los amigos del barrio pueden desaparecer
Los cantores de radio pueden desaparecer
Los que están en los diarios pueden desaparecer
La persona que amas puede desaparecer.
Los que están en el aire
pueden desaparecer en el aire
Los que están en la calle
pueden desaparecer en la calle.
Los amigos del barrio pueden desaparecer,
Pero los dinosaurios van a desaparecer.
No estoy tranquilo mi amor,
Hoy es sábado a la noche,
Un amigo está en cana.
Oh mi amor
Desaparece el mundo
Si los pesados, mi amor,
llevan todo ese montón
de equipaje en la mano.
Oh, mi amor,
yo quiero estar liviano.
Cuando el mundo tira para abajo
Yo no quiero estar atado a nada
Imaginen a los dinosaurios en la cama
Cuando el mundo tira para abajo
Yo no quiero estar atado a nada
Imaginen a los dinosaurios en la cana.
Los amigos del barrio pueden desaparecer
Los cantores de radio pueden desaparecer
Los que están en los diarios pueden desaparecer
La persona que amas puede desaparecer.
Los que están en el aire
pueden desaparecer en el aire
Los que están en la calle
pueden desaparecer en la calle.
Los amigos del barrio pueden desaparecer,
Pero los dinosaurios van a desaparecer.
viernes, 24 de marzo de 2006
martes, 14 de marzo de 2006
lunes, 13 de marzo de 2006
Cortesía vana
Hoy recordé que alguna vez iba a escribir lo molesta que me resulta la frase "Todo bien?". Esa pregunta acepta sólo un "Sí" por respuesta ya que carece de especifidad y uno no espera que le cuenten nada, sino simplemente quedar bien y que luego no digan "No me saludaste".
Asique, si me cruzan por ahí y se sienten en la obligación de saludar, eviten el "Todo bien?". Les juro que prefiero que arqueen las cejas, hagan una mínima inclinación de cabeza o, si están muy motivados, me digan "Hola".
Asique, si me cruzan por ahí y se sienten en la obligación de saludar, eviten el "Todo bien?". Les juro que prefiero que arqueen las cejas, hagan una mínima inclinación de cabeza o, si están muy motivados, me digan "Hola".
jueves, 2 de marzo de 2006
viernes, 10 de febrero de 2006
Calico Skies
(Paul McCartney)
It was written that I would love you
From the moment I opened my eyes
And the morning when I first saw you
Gave me life under calico skies.
I will hold you for as long as you like
I'll hold you for the rest of my life
Always looking for ways to love you
Never failing to fight at your side
While the angels of love protect us
From the innermost secrets we hide
I'll hold you for as long as you like
I'll hold you for the rest of my life
Long live all of us were crazy soldiers
who were born under calico skies
May we never be called to handle
All the weapons of war we despise
I'll hold you for as long as you like
I'll hold you for the rest of my life
I'll hold you for as long as you like
I'll love you for the rest of my...
For the rest of my life
It was written that I would love you
From the moment I opened my eyes
And the morning when I first saw you
Gave me life under calico skies.
I will hold you for as long as you like
I'll hold you for the rest of my life
Always looking for ways to love you
Never failing to fight at your side
While the angels of love protect us
From the innermost secrets we hide
I'll hold you for as long as you like
I'll hold you for the rest of my life
Long live all of us were crazy soldiers
who were born under calico skies
May we never be called to handle
All the weapons of war we despise
I'll hold you for as long as you like
I'll hold you for the rest of my life
I'll hold you for as long as you like
I'll love you for the rest of my...
For the rest of my life
domingo, 5 de febrero de 2006
Enanos
Cada vez que asistía a una función de circo deseaba enfáticamente que al menos una de las balas de salva que usaban los payasos fuera de verdad y así alguno de los horribles enanos que participaban de la función cayera redondo al piso para no levantarse más.
Cuando era un infante, contaba entre mis juguetes con un títere de peluche rojo con dos bolas de telgopor por ojos. Convenientemente apodado El Cuco, era una especie de Elmo al que yo quería y había hecho amigo de la bruja Cachabacha y el pato Donald, mis otros muñecos favoritos. Quizás fuera por su estridente color, yo creía firmemente que un halo siniestro lo rodeaba al Cuco.
Una noche, cuando el reloj del comedor marcó las cuatro de la mañana, un tono estremecedor, me despertó. La luna se filtraba por la ventana y descubrí que alguien debajo de mi cama sotenía al Cuco en el aire con su mano entre la pared y mi cama. El títere no sonreía y parecía enojado. Una voz aguda y chillona me hablaba y yo sentía mi corazón latiendo rapidísimo. Me sentía aterrado y una transpiración fría corría por mi espalda. Me escondí bajo las sábanas y me largué a llorar.
A la noche siguiente, los cuatro jinetes del Apocalipsis hicieron relinchar sus caballos en el reloj del comedor y el mismo resonar a mi lado me despertó. El Cuco junto a la cama y la misma voz que me habló la noche anterior reaparecieron. Llorando, estiré mi mano y alcancé a encender mi velador. No vi nada. Miré hacia el lugar de la biblioteca donde solía acomodar al Cuco y no estaba. No me animé a mirar debajo de la cama. Cuando apagué la luz, unos pequeños pasos se alejaron hacia el pasillo.
A la mañana no pude encontrar al Cuco por ningún lado. Le pedí a la mucama que lo buscara debajo de la cama pero ella tampoco pudo hallarlo. A los pocos días apareció en mi repisa. Le faltaba un ojos y su boca estaba cosida con hilo negro. Incapaz de dar un explicación lo quemé en el incinerador de basura de mis vecinos.
Tenía diez años cuando fuimos a visitar a una comadrona del pueblo para que le curara el empacho a mi hermano. Un ojo tuerto, varios dientes rotos, un rostro arrugado y un delantal marrón le daban un aspecto horroroso. Antes de retirarnos, me tomó del brazo, alzó el índice de su mano izquierda y con una mirada amenzante me dijo:
"Hay unos enanos que ayudan a Satanás en su búsqueda de nuevos caídos, se esconden debajo de tu cama y si te portás mal, esperan a que te duermas para tirar de tus piernas para llevarte con ellos al Infierno."
Los años han pasado y no puedo dejar mis pies colgando fuera del colchón. A veces lo hago sin querer y cuando me doy cuenta, un frío corre por mi cuerpo; recuerdo las maldades del día y supongo que quizás esa noche merezca arder en las llamas eternas.
Cuando era un infante, contaba entre mis juguetes con un títere de peluche rojo con dos bolas de telgopor por ojos. Convenientemente apodado El Cuco, era una especie de Elmo al que yo quería y había hecho amigo de la bruja Cachabacha y el pato Donald, mis otros muñecos favoritos. Quizás fuera por su estridente color, yo creía firmemente que un halo siniestro lo rodeaba al Cuco.
Una noche, cuando el reloj del comedor marcó las cuatro de la mañana, un tono estremecedor, me despertó. La luna se filtraba por la ventana y descubrí que alguien debajo de mi cama sotenía al Cuco en el aire con su mano entre la pared y mi cama. El títere no sonreía y parecía enojado. Una voz aguda y chillona me hablaba y yo sentía mi corazón latiendo rapidísimo. Me sentía aterrado y una transpiración fría corría por mi espalda. Me escondí bajo las sábanas y me largué a llorar.
A la noche siguiente, los cuatro jinetes del Apocalipsis hicieron relinchar sus caballos en el reloj del comedor y el mismo resonar a mi lado me despertó. El Cuco junto a la cama y la misma voz que me habló la noche anterior reaparecieron. Llorando, estiré mi mano y alcancé a encender mi velador. No vi nada. Miré hacia el lugar de la biblioteca donde solía acomodar al Cuco y no estaba. No me animé a mirar debajo de la cama. Cuando apagué la luz, unos pequeños pasos se alejaron hacia el pasillo.
A la mañana no pude encontrar al Cuco por ningún lado. Le pedí a la mucama que lo buscara debajo de la cama pero ella tampoco pudo hallarlo. A los pocos días apareció en mi repisa. Le faltaba un ojos y su boca estaba cosida con hilo negro. Incapaz de dar un explicación lo quemé en el incinerador de basura de mis vecinos.
Tenía diez años cuando fuimos a visitar a una comadrona del pueblo para que le curara el empacho a mi hermano. Un ojo tuerto, varios dientes rotos, un rostro arrugado y un delantal marrón le daban un aspecto horroroso. Antes de retirarnos, me tomó del brazo, alzó el índice de su mano izquierda y con una mirada amenzante me dijo:
"Hay unos enanos que ayudan a Satanás en su búsqueda de nuevos caídos, se esconden debajo de tu cama y si te portás mal, esperan a que te duermas para tirar de tus piernas para llevarte con ellos al Infierno."
Los años han pasado y no puedo dejar mis pies colgando fuera del colchón. A veces lo hago sin querer y cuando me doy cuenta, un frío corre por mi cuerpo; recuerdo las maldades del día y supongo que quizás esa noche merezca arder en las llamas eternas.
martes, 17 de enero de 2006
Instantáneas de vacaciones II
En Río Colorado.
Se llevaron todo!
En nombre del pueblo de Las Grutas...
El departamento que nos alquilaba Gino.
Míos no son.
El Doc se controlaba para no encandilarnos.
Y la Flor está contenta porque Pervinox no arde!
La March se comió todo.
Me resisto a usar protector solar.
Desde lejos no se ve, pero había muchos turistas.
Estas son las grutas... nos vendieron un buzón.
A éste no lo salvó Magistral.
Piedras Coloradas
Hora de volver.domingo, 15 de enero de 2006
Instantáneas de vacaciones
(El Flaco, El Doc, La Flor, La March)
Volvimos de Las Grutas. Como fuimos al mar, traje algunas perlitas de recuerdo.
- Si querés cucharita, te tenés que bañar. (El Doc al Flaco antes de acostarse)
- Tengo crema, sino te doy. (La Flor al Flaco)
- Coma hasta donde le entre. (La Flor a sus clientes cuando les da de más)
- Esto es como el Viagra, no se baja más. (La Flor a la March - no me animé a ver de qué hablaban así que imaginé lo peor, fue más divertido)
- Si no tomaste Viagra, no tomes. No te hace falta. (La Flor al Flaco)
- A la Flor no le hablen que está re-pelotuda. (La Flor - Confesiones de verano I)
- Qué!? Vas a meter la mano? (La March al Doc)
- Qué!? Te da asco? (El Doc le contesta a La March haciendo caso omiso de su obsesión)
- Con tal de destrancar el caño, he metido la mano en cada lado. (La Flor enganchándose en la conversación)
- Yo me pongo una bolsa en la mano y le hoy hasta donde sea. (La Flor - Confesiones de verano II)
- Flaco, estás en calzoncillos? (La Flor al Flaco)
- Olvidando los problemas que tiene la Flor para distinguir sus agujeros... (La Flor hablando de sus agujeros. Sí sí, esos agujeros)
- Me dijiste "Despacito, despacito" y al final la apoyaste toda. (La March al Flaco)
- Ahhhhh.... (El Flaco después de que la March lo apoyó)
- Y... si no están culeando, culeen que parece. (La Flor a unos turistas en la playa)
- Yo no sé si mi cabeza es muy grande o el hueco es muy chico pero me costó hacerla entrar. (El Flaco a la Flor)
- Yo te doy y vos ponela donde quieras. (El Doc al Flaco... al final el Doc no me dio así que yo no la puse)
- Yo cuando sea hombre voy a usar todos calzoncillos verde flúo. (La Flor, antes de la operación de cambio de sexo o de una reencarnación)
miércoles, 4 de enero de 2006
Amnesia
Si tras una abundante ingesta de vodka, la memoria se vuelve volátil y los recuerdos de la tertulia desaparecen por completo, olvidar las penas en el mismo momento que suceden suena más efectivo que los encuentros entre amigos para ahogarlas a posteriori.
Por lo tanto, se recomienda asistir al encuentro de la mujer amada acompañado de una botella del incoloro licor. Si la dama en cuestión enuncia las trágicas palabras "tenemos que hablar" uno pide permiso para concurrir al tocador, saca la petaca que lleva en el saco de la americana y procede a precipitarse 6 o 7 generosos tragos del agüita ruso. Así podrá regresar a la mesa donde la ingrata lo abandonará unos minutos más tarde con una propensión a la amnesia que impedirá amarguras ulteriores.
Por lo tanto, se recomienda asistir al encuentro de la mujer amada acompañado de una botella del incoloro licor. Si la dama en cuestión enuncia las trágicas palabras "tenemos que hablar" uno pide permiso para concurrir al tocador, saca la petaca que lleva en el saco de la americana y procede a precipitarse 6 o 7 generosos tragos del agüita ruso. Así podrá regresar a la mesa donde la ingrata lo abandonará unos minutos más tarde con una propensión a la amnesia que impedirá amarguras ulteriores.
jueves, 29 de diciembre de 2005
Favoritismo
Chateando con Groupie, se me ocurrió una idea...
Un tipo mantiene varios noviazgos de manera paralela. A cada mina le dice que es su favorita. Y como no podía ser de otra manera abre un blog convenientemente titulado "Mi novia favorita" y le dice que ahí pondrá todos aquellos versos que le inspire. Naturalmente, deshabilita los comentarios así ninguna puede reclamar la dedicatoria y todas viven engañadas pero conformes.
Un tipo mantiene varios noviazgos de manera paralela. A cada mina le dice que es su favorita. Y como no podía ser de otra manera abre un blog convenientemente titulado "Mi novia favorita" y le dice que ahí pondrá todos aquellos versos que le inspire. Naturalmente, deshabilita los comentarios así ninguna puede reclamar la dedicatoria y todas viven engañadas pero conformes.
jueves, 15 de diciembre de 2005
Declaraciones amorosas II
(o Libreto para cuando me anime)
En vez de decirte que me gustás, voy a acercar mi cara a la tuya y te voy a dar un beso. Te estremecerás, cerrarás los ojos, aducirás que te tomo por sorpresa, pero tu risa nerviosa confesará que lo estabas deseando. En ese momento sabré que yo también te gusto y no necesitaremos hablar.
En vez de decirte que me gustás, voy a acercar mi cara a la tuya y te voy a dar un beso. Te estremecerás, cerrarás los ojos, aducirás que te tomo por sorpresa, pero tu risa nerviosa confesará que lo estabas deseando. En ese momento sabré que yo también te gusto y no necesitaremos hablar.
martes, 6 de diciembre de 2005
La Fiesta de las Patas Cortas
(El año es un señor que, conforme pasan los días, va desluciendo su cabello y dejando crecer su barba. Ya cuando se acerca diciembre tiene las patitas gastadas de tanto caminar y es entonces cuando se va para dar lugar a uno nuevo que trae una valija llena de ilusiones.)
Chateando con mi querida amiga Sugus, decidimos organizar un encuentro para este fin de semana (vean que ya venía agitando hace días). Por lo tanto y so pretexto de festejar la cercanía del año próximo, nos reunimos otra vez.
Tanto yo como el Señor del Ego renunciamos a prestar nuestros albergues para la concreción de dicho evento y por eso satisfaremos nuestra pulsión oral en Bajo Fondo, Pueyrredón 140 y pico (entre Obispo Trejo y Velez Sarsfield - frente a Juanito) el sábado 10 de diciembre a las 22 horas.
Nota: Sean puntuales porque el amigo Cobani tiene otro compromiso y necesita retirarse temprano. (Ya me costó suficiente trabajo convencerlo de que venga. No le digan nada, pero parece que anda medio perseguido con una tal totalmente que parece gastarle una broma medio fulera y tiene miedo que termine siendo alguno de nosotros con un par de pomelos bajo la chomba.)
Chateando con mi querida amiga Sugus, decidimos organizar un encuentro para este fin de semana (vean que ya venía agitando hace días). Por lo tanto y so pretexto de festejar la cercanía del año próximo, nos reunimos otra vez.
Tanto yo como el Señor del Ego renunciamos a prestar nuestros albergues para la concreción de dicho evento y por eso satisfaremos nuestra pulsión oral en Bajo Fondo, Pueyrredón 140 y pico (entre Obispo Trejo y Velez Sarsfield - frente a Juanito) el sábado 10 de diciembre a las 22 horas.
Nota: Sean puntuales porque el amigo Cobani tiene otro compromiso y necesita retirarse temprano. (Ya me costó suficiente trabajo convencerlo de que venga. No le digan nada, pero parece que anda medio perseguido con una tal totalmente que parece gastarle una broma medio fulera y tiene miedo que termine siendo alguno de nosotros con un par de pomelos bajo la chomba.)
domingo, 4 de diciembre de 2005
Rayuela

Me dedicarás aquella mirada que me hace despegar de la Tierra. Con saltos llenos de colores, pasearemos hasta quedarnos dormidos. A la mañana, amaneceremos juntos en el Cielo.
viernes, 18 de noviembre de 2005
Aramos dijo el mosquito
Motivado por comentarios en el post anterior y cómo para cortar la mala onda que parecen tener, les propongo un juego sin premios ni recompensas, salvo el entretenimiento. En su comentario deberán incluir frases graciosas que se utilizan para resaltar ciertas conductas.
Por ejemplo, ante la pluralización de una acción individual, digamos "Con Fulano hicimos esto", es muy común el retruque con la sentencia "Aramos dijo el mosquito". Les acerco una breve lista que se me viene rápidamente a la cabeza:
Por ejemplo, ante la pluralización de una acción individual, digamos "Con Fulano hicimos esto", es muy común el retruque con la sentencia "Aramos dijo el mosquito". Les acerco una breve lista que se me viene rápidamente a la cabeza:
- Aramos dijo el mosquito
- Qué saltas langosta!
- Más pesado que collar de bochas
- No te peines que no salís en la foto
- Le faltan un par de jugadores
- No te levantés las medias que es foto carné
lunes, 14 de noviembre de 2005
El Rey Muerto
Oh! Rey de la Luz,
Oh! Señor de las Alturas,
¿Qué pasó con tu carro dorado
y tus corceles con alas de fuego?
Teñiste al mundo con tu sangre
en el infinito escenario
donde te encontró la muerte.
Tu último suspiro
se convirtió en cristal
y un manto de diamantes
cubre ahora tu sepulcro.
La Reina de las Sombras
nos saluda con su llanto.
Blanca, gélida y viuda
avanza hacia tu tumba,
pide tu resurrección,
besa la tierra y desaparece.
Un clarín anuncia tu regreso:
otra vez se produce
El Milagro de la Aurora.
Oh! Señor de las Alturas,
¿Qué pasó con tu carro dorado
y tus corceles con alas de fuego?
Teñiste al mundo con tu sangre
en el infinito escenario
donde te encontró la muerte.
Tu último suspiro
se convirtió en cristal
y un manto de diamantes
cubre ahora tu sepulcro.
La Reina de las Sombras
nos saluda con su llanto.
Blanca, gélida y viuda
avanza hacia tu tumba,
pide tu resurrección,
besa la tierra y desaparece.
Un clarín anuncia tu regreso:
otra vez se produce
El Milagro de la Aurora.
viernes, 11 de noviembre de 2005
Hidrofilia
Una tarde, cuando era niño, fui hasta la cocina a llenar la pava de agua. La puse sobre el fuego y esperé a que se evaporara toda. Como la puerta estaba cerrada, me quedé envuelto en una verdadera nube. Abrí la ventana y salí volando prendido de una minúscula molécula. Llegué muy alto y me transformé en un cirro-stratus de esos que dejan pasar la luz del sol. Un viento frío me congeló hasta los huesos y ahí me convertí en una gota de lluvia que se estrelló contra el suelo. Corrí como un río subterráneo que desembocó en el mar y arrastré pececitos multicolores del Caribe. Aquí estoy, evaporándome otra vez.
(Cualquier relación alegórica entre este texto y mis ciclos maníacos depresivos corren por cuenta del lector y no son muy bienvenidos.)
(Cualquier relación alegórica entre este texto y mis ciclos maníacos depresivos corren por cuenta del lector y no son muy bienvenidos.)
viernes, 4 de noviembre de 2005
Reencarnación
En mi próxima vida, el horóscopo chino me verá nacer bajo el signo del Tigre. Entonces, un arrepentimiento, un desengaño, una ausencia o una desilusión serán igual de inofensivas.
lunes, 31 de octubre de 2005
Ojos delatores

(Porque hoy es Halloween)
Te pedí que revisaras si tenía una basurita en el ojo. Hacía un rato ya que sentía una molestia y comenzaba a impacientarme. No me contestaste; supuse que estabas dormida como cada vez que terminamos de hacer el amor.
Decidí no molestarte y me levanté de la cama. No sé por qué, pero me sorprendió verme totalmente desnudo en el espejo en la puerta del ropero. No me reconocí, sentía que no era mi cuerpo.
La penumbra de la habitación no favorecía la búsqueda del objeto extraño que me incomodaba. Rasqué mis ojos; suavemente primero y luego con más énfasis. Sentía una fricción y conforme la molestia se agudizaba en mi ojo, la irritación iba creciendo dentro mío. Me frotaba cada vez con más fuerza y no sentía alivio.
Fui al baño a echarme un poco de agua y a mirarme con más luz. Nuevamente, mi imagen en el espejo me resultaba desconocida. Me acerqué al botiquín y alcancé a ver mi reflejo en mi pupila. Mis ojos estaban hinchados como si hubiera llorado mucho tiempo. Me lavé la cara.
No paraba de rascarme. De pronto sentí que mi cornea se rasgaba y una gota de sangre aparecía. La desesperación se apodero de mí. Grité pero no me escuchaste: siempre tuviste el sueño pesado. Un hilo de sangre brotó de mi ojo. El espanto erizó mi piel. Tapé mi cara con mis manos pero la herida crecía.
A pesar de no poder verlas, sentía que mis manos estaban empapadas y rojas. El agua hacía que la sangre se deslizara con más facilidad. Sentía cómo cada gota corría y golpeaba contra el suelo martillando en el fondo de mis oídos. Necesitaba frenar la hemorragia o sabía que moriría. Quería limpiarme.
Maldita contradicción! Iba a ensuciar todo lo que tocara. Con esa inmovilidad que me causa la obsesión, permanecía estático. No sabía qué hacer.
A ciegas, volví a la habitación. Apenas entreabrí mis ojos y todo parecía chorrear sangre. Como un fuego, la desesperación me quemaba.
Otra vez traté de separar mis párpados. Alcancé a verte en mi cama, inmóvil como en una foto. Hermosa, sonriente, teñida de rojo.
Volví a mirarme en el espejo del ropero. Para mi sorpresa, mis ojos no sangraban pero mis manos estaban sucias. Reconocí mi cuerpo todo salpicado. Súbitamente una imagen acudió a mi mente. El eco de un grito tuyo apagó los recuerdos.
Volví a mirarte. Seguías en mi cama, hermosa y sonriente. Inmóvil y fría como en una tumba.
lunes, 24 de octubre de 2005
Invitación

Te invito a caminar por el filo del precipicio un ratito. Si no me das bola en 10 minutos, salto al vacío. Pero no te preocupes demasiado ni te sientas culpable: haré un par de saltos mortales y caeré en el arroyito ese que siempre aparece en los capítulos del Correcaminos.
Pasa que ando un poco apurado... y un poco loco.
martes, 11 de octubre de 2005
Casandra
no hablo yo de fantasmas ni de Dios
solo te cuento las cosas que
se te pueden perder [...]
(Poesía de Francisco Álvarez Hidalgo)
En soledad, clavada de agonía,
vivo mientras la voz clama y augura,
por carecer, para mi desventura,
de credibilidad mi profecía.
Es mi palabra admonición sombría
de la amenaza trágica futura,
oída, no escuchada...Qué locura
tener a un sordomudo por vigía.
Oigo el grito de horror en cada canto,
detrás de la sonrisa veo el llanto,
y en la opulencia el fuego destructor.
¿A qué fin se me han dado estas visiones?
Soy la Sibila de las destrucciones,
considerada menos que un rumor.
De los personajes mitológicos, uno de los que más simpáticos me caen es la hermosa Casandra. Su don de la profecía tiene orígenes inciertos, pero la versión que prefiero por su carácter siniestro es la que sigue:
Casandra era la hija de Príamo y Hécuba y hermana gemela de Héleno. Apolo se enamoró de Casandra y le prometió a la joven el don de la profecía si aceptaba entregarse a él. Ella aceptó, pero una vez iniciada en las artes de la adivinación, se negó a cumplir su parte del trato. Ante esto, Apolo la escupió en la boca quitándole así el don de la persuasión, por lo que aunque ella dijera la verdad, nadie le creería.
En varias ocasiones, Casandra vaticinó algunos de los sucesos que se desarrollarían en Troya, pero el más notable es quizás su oposición a que se introduzca el famoso caballo de madera. Junto con el adivino Lacoonte advierten que el caballo es una trampa y que en su interior hay guerreros. Apolo envía unas serpientes para que devoren a Laocoonte y a sus hijos. Por eso, los troyanos permiten que el caballo entre en la ciudad.
Como Casandra, yo les avisé que este chabón es un chanta. Al igual que Lacoonte, Infobae se encarga de hacer un anuncio similar. Esperemos que esta vez la historia cambie y nos crean, antes de que nuestras almas sean saqueadas e incendiadas.
solo te cuento las cosas que
se te pueden perder [...]
(Poesía de Francisco Álvarez Hidalgo)
En soledad, clavada de agonía,
vivo mientras la voz clama y augura,
por carecer, para mi desventura,
de credibilidad mi profecía.
Es mi palabra admonición sombría
de la amenaza trágica futura,
oída, no escuchada...Qué locura
tener a un sordomudo por vigía.
Oigo el grito de horror en cada canto,
detrás de la sonrisa veo el llanto,
y en la opulencia el fuego destructor.
¿A qué fin se me han dado estas visiones?
Soy la Sibila de las destrucciones,
considerada menos que un rumor.
De los personajes mitológicos, uno de los que más simpáticos me caen es la hermosa Casandra. Su don de la profecía tiene orígenes inciertos, pero la versión que prefiero por su carácter siniestro es la que sigue:
Casandra era la hija de Príamo y Hécuba y hermana gemela de Héleno. Apolo se enamoró de Casandra y le prometió a la joven el don de la profecía si aceptaba entregarse a él. Ella aceptó, pero una vez iniciada en las artes de la adivinación, se negó a cumplir su parte del trato. Ante esto, Apolo la escupió en la boca quitándole así el don de la persuasión, por lo que aunque ella dijera la verdad, nadie le creería.
En varias ocasiones, Casandra vaticinó algunos de los sucesos que se desarrollarían en Troya, pero el más notable es quizás su oposición a que se introduzca el famoso caballo de madera. Junto con el adivino Lacoonte advierten que el caballo es una trampa y que en su interior hay guerreros. Apolo envía unas serpientes para que devoren a Laocoonte y a sus hijos. Por eso, los troyanos permiten que el caballo entre en la ciudad.
Como Casandra, yo les avisé que este chabón es un chanta. Al igual que Lacoonte, Infobae se encarga de hacer un anuncio similar. Esperemos que esta vez la historia cambie y nos crean, antes de que nuestras almas sean saqueadas e incendiadas.
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