viernes, 18 de noviembre de 2005

Aramos dijo el mosquito

Motivado por comentarios en el post anterior y cómo para cortar la mala onda que parecen tener, les propongo un juego sin premios ni recompensas, salvo el entretenimiento. En su comentario deberán incluir frases graciosas que se utilizan para resaltar ciertas conductas.

Por ejemplo, ante la pluralización de una acción individual, digamos "Con Fulano hicimos esto", es muy común el retruque con la sentencia "Aramos dijo el mosquito". Les acerco una breve lista que se me viene rápidamente a la cabeza:
  • Aramos dijo el mosquito
  • Qué saltas langosta!
  • Más pesado que collar de bochas
  • No te peines que no salís en la foto
  • Le faltan un par de jugadores
  • No te levantés las medias que es foto carné

lunes, 14 de noviembre de 2005

El Rey Muerto

Oh! Rey de la Luz,
Oh! Señor de las Alturas,
¿Qué pasó con tu carro dorado
y tus corceles con alas de fuego?
Teñiste al mundo con tu sangre
en el infinito escenario
donde te encontró la muerte.
Tu último suspiro
se convirtió en cristal
y un manto de diamantes
cubre ahora tu sepulcro.
La Reina de las Sombras
nos saluda con su llanto.
Blanca, gélida y viuda
avanza hacia tu tumba,
pide tu resurrección,
besa la tierra y desaparece.
Un clarín anuncia tu regreso:
otra vez se produce
El Milagro de la Aurora.

viernes, 11 de noviembre de 2005

Hidrofilia

Una tarde, cuando era niño, fui hasta la cocina a llenar la pava de agua. La puse sobre el fuego y esperé a que se evaporara toda. Como la puerta estaba cerrada, me quedé envuelto en una verdadera nube. Abrí la ventana y salí volando prendido de una minúscula molécula. Llegué muy alto y me transformé en un cirro-stratus de esos que dejan pasar la luz del sol. Un viento frío me congeló hasta los huesos y ahí me convertí en una gota de lluvia que se estrelló contra el suelo. Corrí como un río subterráneo que desembocó en el mar y arrastré pececitos multicolores del Caribe. Aquí estoy, evaporándome otra vez.

(Cualquier relación alegórica entre este texto y mis ciclos maníacos depresivos corren por cuenta del lector y no son muy bienvenidos.)

viernes, 4 de noviembre de 2005

Reencarnación

En mi próxima vida, el horóscopo chino me verá nacer bajo el signo del Tigre. Entonces, un arrepentimiento, un desengaño, una ausencia o una desilusión serán igual de inofensivas.

lunes, 31 de octubre de 2005

Ojos delatores



(Porque hoy es Halloween)

Te pedí que revisaras si tenía una basurita en el ojo. Hacía un rato ya que sentía una molestia y comenzaba a impacientarme. No me contestaste; supuse que estabas dormida como cada vez que terminamos de hacer el amor.

Decidí no molestarte y me levanté de la cama. No sé por qué, pero me sorprendió verme totalmente desnudo en el espejo en la puerta del ropero. No me reconocí, sentía que no era mi cuerpo.

La penumbra de la habitación no favorecía la búsqueda del objeto extraño que me incomodaba. Rasqué mis ojos; suavemente primero y luego con más énfasis. Sentía una fricción y conforme la molestia se agudizaba en mi ojo, la irritación iba creciendo dentro mío. Me frotaba cada vez con más fuerza y no sentía alivio.

Fui al baño a echarme un poco de agua y a mirarme con más luz. Nuevamente, mi imagen en el espejo me resultaba desconocida. Me acerqué al botiquín y alcancé a ver mi reflejo en mi pupila. Mis ojos estaban hinchados como si hubiera llorado mucho tiempo. Me lavé la cara.

No paraba de rascarme. De pronto sentí que mi cornea se rasgaba y una gota de sangre aparecía. La desesperación se apodero de mí. Grité pero no me escuchaste: siempre tuviste el sueño pesado. Un hilo de sangre brotó de mi ojo. El espanto erizó mi piel. Tapé mi cara con mis manos pero la herida crecía.

A pesar de no poder verlas, sentía que mis manos estaban empapadas y rojas. El agua hacía que la sangre se deslizara con más facilidad. Sentía cómo cada gota corría y golpeaba contra el suelo martillando en el fondo de mis oídos. Necesitaba frenar la hemorragia o sabía que moriría. Quería limpiarme.

Maldita contradicción! Iba a ensuciar todo lo que tocara. Con esa inmovilidad que me causa la obsesión, permanecía estático. No sabía qué hacer.

A ciegas, volví a la habitación. Apenas entreabrí mis ojos y todo parecía chorrear sangre. Como un fuego, la desesperación me quemaba.

Otra vez traté de separar mis párpados. Alcancé a verte en mi cama, inmóvil como en una foto. Hermosa, sonriente, teñida de rojo.

Volví a mirarme en el espejo del ropero. Para mi sorpresa, mis ojos no sangraban pero mis manos estaban sucias. Reconocí mi cuerpo todo salpicado. Súbitamente una imagen acudió a mi mente. El eco de un grito tuyo apagó los recuerdos.

Volví a mirarte. Seguías en mi cama, hermosa y sonriente. Inmóvil y fría como en una tumba.

lunes, 24 de octubre de 2005

Invitación



Te invito a caminar por el filo del precipicio un ratito. Si no me das bola en 10 minutos, salto al vacío. Pero no te preocupes demasiado ni te sientas culpable: haré un par de saltos mortales y caeré en el arroyito ese que siempre aparece en los capítulos del Correcaminos.

Pasa que ando un poco apurado... y un poco loco.

martes, 11 de octubre de 2005

Casandra

no hablo yo de fantasmas ni de Dios
solo te cuento las cosas que
se te pueden perder
[...]

(Poesía de Francisco Álvarez Hidalgo)

En soledad, clavada de agonía,
vivo mientras la voz clama y augura,
por carecer, para mi desventura,
de credibilidad mi profecía.

Es mi palabra admonición sombría
de la amenaza trágica futura,
oída, no escuchada...Qué locura
tener a un sordomudo por vigía.

Oigo el grito de horror en cada canto,
detrás de la sonrisa veo el llanto,
y en la opulencia el fuego destructor.

¿A qué fin se me han dado estas visiones?
Soy la Sibila de las destrucciones,
considerada menos que un rumor.


De los personajes mitológicos, uno de los que más simpáticos me caen es la hermosa Casandra. Su don de la profecía tiene orígenes inciertos, pero la versión que prefiero por su carácter siniestro es la que sigue:

Casandra era la hija de Príamo y Hécuba y hermana gemela de Héleno. Apolo se enamoró de Casandra y le prometió a la joven el don de la profecía si aceptaba entregarse a él. Ella aceptó, pero una vez iniciada en las artes de la adivinación, se negó a cumplir su parte del trato. Ante esto, Apolo la escupió en la boca quitándole así el don de la persuasión, por lo que aunque ella dijera la verdad, nadie le creería.

En varias ocasiones, Casandra vaticinó algunos de los sucesos que se desarrollarían en Troya, pero el más notable es quizás su oposición a que se introduzca el famoso caballo de madera. Junto con el adivino Lacoonte advierten que el caballo es una trampa y que en su interior hay guerreros. Apolo envía unas serpientes para que devoren a Laocoonte y a sus hijos. Por eso, los troyanos permiten que el caballo entre en la ciudad.

Como Casandra, yo les avisé que este chabón es un chanta. Al igual que Lacoonte, Infobae se encarga de hacer un anuncio similar. Esperemos que esta vez la historia cambie y nos crean, antes de que nuestras almas sean saqueadas e incendiadas.

domingo, 25 de septiembre de 2005

Colores desteñidos

(Un buen trauma es más persistente que una foto...)

Siempre tuve por costumbre agasajar a mis amadas con toda suerte de chocolates, alfajores, bombones y caramelos. Apelando a un lugar tan común en el gusto femenino, me fui abriendo paso en la vida de varias de ellas. Asimismo, noté que, con idéntica frecuencia, muchas señoritas procedían a guardar los envoltorios de dichas golosinas.

Asombrado por una práctica que conduce inevitablemente a la proliferación de hormigas, cucarachas y demás alimañas hogareñas, no pude resistir la tentación de elucubrar conjeturas acerca de los motivos de dicho proceder.

Mis numerosas conclusiones fueron por demás insatisfactorias e incluían sospechas de exagerado afecto, gestos de dulzura y la participación en promociones televisivas. Desalentado, resolví abandonar ese desafiante ejercicio mental y atribuir esa misteriosa conducta femenina a alguna de las conocidas e inútiles convicciones del amor adolescente.

Una señorita me reveló la verdad: volver a ver ese papel era una forma de reencontrarse conmigo y recordarme cuando yo no estaba. Quizás exageré un poco cuando le dije que entonces no necesitaba volver a llamarla por teléfono o verla; de todas formas, podía ser fácilmente substituido por un envase vacío. Creo que hubiera preferido que me dijera que lo pensaba enviar a algún concurso de Susana Giménez.

En un sobre, dentro de una caja en la baulera de tu placard está el papel del alfajor Terrabusi que te regalé esa tarde. La humedad de tu habitación y el paso del tiempo lo han desteñido y muy poco se lee de la fecha que escribiste en su interior.

La última vez que nos vimos me miraste como si me conocieras de algún lado. Noté que me ibas a hablar y en el fondo me alegré. Me preguntaste si era amigo de Gabriela Nosécuanto. Otra vez me dejaste sin saber qué responder. Pensé que lo mejor era decirte que habíamos sido compañeros.

La tristeza que nos causa la verdad me hizo comprender que, conforme pasan los días, como los colores del papel, me voy destiñendo en tu memoria.

sábado, 3 de septiembre de 2005

(Im)puntualidad

(Y tal vez espere demasiado... es posible que me quiera ir.)

Esperé que llegaras. Recordaba haberte visto muchos años atrás; éramos desconocidos con un deja vu. Se anticipaba el otoño y yo todavía usaba pantalón corto. Traías un paraguas cerrado bajo el brazo y aún no había comenzado a llover.

Caminamos hasta el único bar abierto. Los televisores mostraban imágenes de un partido a punto de terminar. Pedí un trago de moda en otras épocas. El mozo y vos me miraron extrañados. Charlamos un rato y me despedí apurado.

Desde aquella vez, siempre te pasé a buscar a las en punto sabiendo que ibas a estar lista a las y cinco. Creo que me anticipé a casi todas tus jugadas. Tenía preparada respuestas para todas tus preguntas y consuelos para todos tus dolores.

Me pasaba todo un año planeando el regalo de tu próximo cumpleaños y celebraba nuestros aniversarios en la víspera. En Navidad, pedía los deseos para el próximo año y en Pascua desarmaba el pesebre lleno de pelusas.

Un día escuché que cerraste la puerta, pensé que te habías ido y aguardé tu regreso. Cuando me di cuenta de que seguías a mi lado, ya te estabas subiendo al colectivo. Esa fue la última vez que nos vimos.

Aprendí que tengo que ser más puntual.

martes, 30 de agosto de 2005

Conveniencia

(Paráfrasis a Tu Tsian)

Cada que vez que Yamamoto me contaba de sus andanzas de juventud, mencionaba a su amigo Yukihiro. Durante mucho tiempo, Yukihiro fue para mí más un enigma que una realidad. Hasta que después de insistentes reclamos, Yamamoto me contó la historia de uno de sus amigos.

Yukihiro era muy entendido en poesía, música y caligrafía. Utilizaba sus talentos para la conquista amorosa. También era discreto y reservado, virtudes indispensables para el adulterio y el amor clandestino.

Los parientes de Yukihiro se escandalizaban ante sus derroches y le rogaban que arreglara un casamiento adecuado y buscara la felicidad por los caminos que los sabios recomendaban. Su tío le propinaba suaves bastonazos y le criticaba su dedicación a las destilaciones alcohólicas y las asambleas venéreas. Yukihiro asentía con la cabeza, pero olvidaba las palabras de su tío.

Un día apareció, durante una fiesta, Ruby. Venía del campo, pero era muy bella y desenvuelta. Al principio, era una más en aquel grupo, pero a los pocos meses, Yukihiro estaba enteramente enamorado de ella.

No bien le fue concedido cierto poder, la muchacha sometió a Yukihiro a todos sus caprichos, le exigía sumisiones humillantes, lo obligaba a las formas más perversas de gimnasia amorosa y lo obligaba a alejarse de la alta poesía para hundirlo en el indecoroso arte de las canciones obscenas.

Así, poco a poco, Yukihiro fue perdiendo el respeto por sus mayores, olvidó el homenaje a sus antepasados y disfrutó de todas las vulgaridades a las carcajadas.

Desde los nobles hasta su madre le pidieron alguna vez que dejara a aquella mujer que lo arrastraba por la vía de la perdición. Él les rindió homenaje y rego con llanto sus pies prometiendo que dejaría de avergonzarlos. Pero fue en vano. Cada vez que se encontraba con ella, lo abandonaba la razón y se sumergía en la más profunda lascivia.

Hasta que un día el hijo del Emperador y heredero del trono llegó hasta su hogar y le reclamó que dejara a aquella mala mujer. No le quedó más opción que seguir aquella disposición y pedirle a Ruby que partiera para siempre.

Al día siguiente, sus familiares le presentaron la dama que habían elegido para él. Era una mujer de aspecto sumiso y maneras dignas que había dedicado su vida a la cría del gusano de seda y tocaba las castañuelas. Una semana después se realizó la boda y prevaleció la fuerza a la armonía. Familiares y amigos del novio celebraron con muestras de enorme dicha.

Yukihiro fue amado hasta el último de sus días, el quinto después de la boda, cuando cometió suicidio clavándose un puñal de plata en el pecho.

domingo, 7 de agosto de 2005

Lista de cosas para el último día

Antes de salir de viaje, no te olvides de:

  • hacer las valijas
  • descubrir que no todo entra en la valija
  • aprender que no hay que pedirle consejos a una mujer sobre qué llevar en la valija
  • comprar mochila y valija nueva
  • comprar regalo para Julio
  • terminar de hacer las valijas en el auto
  • comprar chocolates
  • almorzar
  • hacer el balance del viaje
  • llegar al aeropuerto y descubrir que estás excedido de peso en el equipaje
  • putear porque no te dejan ponerle candado a la valija
  • descubrir que te cobran 8 dólares el día de internet en el aeropuerto ($1 la hora, igual que en Córdoba!)
  • sentirte Tom Hanks viviendo en el aeropuerto para aprovechar el día de internet
  • llegar a Chile
  • comprar regalo para Pedro
  • sentirte San Martín cruzando Los Andes que tapados de nieve son aún más lindos
  • rezar para que no te agarren en la aduana
  • llegar a Córdoba
  • zafar de los impuestos en la aduana y respirar aliviado porque la convocatoria de acreedores puede esperar un mes más
  • darte cuenta de que el éxito no te ha cambiado en absoluto

sábado, 30 de julio de 2005

Cenicienta

Hada del bosque
Princesa de sol
Reina sin saber [...]


Como un príncipe abandonado
montaré mi onírico corcel
y sin rumbo viajaré,
recorriendo falsos reinos,
golpeando cada puerta
hasta que abras tú:
aquella dama vestida de seda
que, con magníficos pasos de baile,
trazó un sendero hasta las nubes
y, tras convertirse en un serafín,
desapareció con una sonrisa.

domingo, 24 de julio de 2005

Declaraciones amorosas

("Say No More")

Faltaban pocos minutos para el fin de la clase. Me levanté sigilosamente de mi banco y me acerqué al suyo.

- Esperame a la salida porque tengo algo que decirte - susurre en su oído.

Noté que asentía con su cabeza. Volví a mi asiento y esperé ansioso a que el timbre sonara. Miraba mi reloj con insistencia y sentía los latidos de mi corazón con cada paso del segundero. Nos encontramos al frente de la escuela. Descubrí alegría en sus ojos al mirarme y me preguntó:

- Qué me querías decir?

Eternas charlas, miradas cómplices, su risa y mi alegría. La tarde anterior había practicado lo que le iba a decir. Me gustaba tanto!

- No, nada - contesté víctima del pánico.

Sus ojos se llenaron de tristeza y luego de odio.

- Por qué sos tan cambiante? - me reclamó. Dio media vuelta, cruzó la calle y subió al auto de su padre.

Regresé a casa renegando de mi cobardía y, además de sentirme un verdadero tonto, tuve que bancarme el literal maltrato de la señorita en cuestión por el resto del año escolar. Poco aportó la carta de amor que le escribí meses después y su ulterior rechazo telefónico fue hasta predecible.

Recorrí el camino de la originalidad, la grandilocuencia y el ultraísmo con resultados igualmente desalentadores. Hasta que, no sé cómo, me convertí en un sex symbol y ya no hay fémina que se resista a mi juego de seducción. Ahora siento que la vida me sonríe... o se me caga de risa.



Un día empecé a sospechar que las declaraciones amorosas debían ser innecesarias: ya la elección del momento más apropiado lo coloca a uno en una situación de nervios. Para cuando uno empieza a pensar qué decir y cómo decirlo más vale tenga un Aplax debajo de la lengua. Y todo esto sin contar la incomodidad que representa para la otra persona tener que recurrir a frases tales como "Te quiero como amigo", "Tanta preparación para esto?", "Flaco, sos un divino, pero me gusta Fulano", "Lo nuestro no va a funcionar" o incluso un "Gracias por participar".

Si uno tiene que andar verbalizando sus intenciones es porque sus actitudes no son suficientemente claras. Con el tiempo uno aprende a descubrir pequeños gestos que dicen mucho más que cualquier palabra. Y entonces recurre a tomar al otro de la mano para unir los corazones o a dar un simple beso para que los labios digan sin necesidad de hablar.

martes, 19 de julio de 2005

Te voy a partir en ocho

Hace varios días que vengo con una profunda tristeza. Sin embargo, entre ayer y hoy, tras varias conversaciones y muchos comentarios en el blog me levantaron el ánimo y ya estoy en condiciones de sugerirles un juego.

El juego consiste en publicar mini escenas teatrales o de películas que giren en torno a la frase "Te voy a partir en ocho". La única regla o limitación es poner a lo sumo una escena por comentario; o sea que los comentarios sin historias (de esos que critican o le pegan a alguien) también están aceptados. Esto no es un concurso, no habrá ganadores ni premios. Como siempre pueden postear todas las veces que quieran.

Sólo a modo ilustrativo y para que los lectores se den una idea de lo que pensé, les dejo algunos bocadillos.



Escena 1
[Pareja heterosexual compartiendo una cena romántica. La penumbra se corta por la luz de dos candeleros y el silencio, por una composición de Bach. El luce un Armani carísimo. Ella, un vestido de Versace .
Él se lleva la servilleta a la boca, se limpia el tuco que le quedó tras comerse un raviol , carraspea un poco y la mira fijo a los ojos.]
- Te voy a partir en ocho - dice con voz de quien comenta que es un lindo día.
[Ella lo mira. Fin de la escena]



Escena 2
[Soledad camina por la calle Ituzaingó camino a la facultad. Viste la ropa de siempre. Medio desaliñada, carga sus carpetas apoyándolas contra su pecho. Al pasar frente a una obra, Ruben, uno de los albañiles se asoma y se saca el casco.]
- Mamior, te guá partí en ocho - grita en cordobesaso de pura cepa.
[El capataz, apelando a una astucia escasa pero a una mayor autoridad, se frota las manos.]
- Dale, gorriau, pasale los ladrillo al Tucu y dejá de agitale a las chichise que si tu jermu se entera te va cagá patada.
- Negros de mierda, mañana cambio el recorrido - piensa Soledad mientras se levanta el jean tiro bajo.
[Ruben le sacude un balde de mezcla en la cabeza al capataz y termina la escena.]



Escena 3
[Cabaña de madera, una alfombra de piel de tigre de bengala en el suelo y el hogar con leña ardiendo. Afuera hace frío, pero ella y él corretean por la casa desnudos y sudorosos.]
- Te voy a partir en ocho - dice él blandiendo un machete en el aire.
- Trastornado!!!! - grita ella mientras mira la cabeza de cebra que cuelga en la pared y recuerda a su suegra.
[La vieja rayada con cara de caballo africano golpea la puerta, interrumpiendo la escena en su mejor momento.]



Escena 4 para Medusa
[Ella, fastidiada por el descuido de su familia, sale en su ronda nocturna a revisar que todas las puertas de la casa estén cerradas con llave. Al llegar a la puerta del garage, se detiene y, como todas las noches, nota que está abierta. Se asoma a la ventana. Con espanto, le parece distinguir la sombra de un hombre con sombrero y cree escuchar una voz masculina de ultratumba que le dice "Te voy a partir en ocho". Termina una escena en la que, en realidad, nadie dice nada pero todos tiemblan de miedo.]


Gracias por participar.

lunes, 18 de julio de 2005

Magia

Cuando escribi Fortuna, ya salieron a comentar que no hacía más que pensar en sus cabellos rubios. Sin embargo, me parece que hay algo que se están perdiendo por ver el árbol y olvidarse del bosque.

Cualquiera cree en la irracionalidad de raíz de dos o en la "Ley de la conservación de la energía", pero hacer un alto en el camino y defender las profecías de Nostradamus o Parravicini abiertamente exige un esfuerzo que va más allá de lo lógico.

Es fácil sentirse seguro en el sendero donde la mayor equivocación surge de una división por cero. Sin embargo, ver el futuro de Versalles en una taza con agua es algo que debe despertar nuestra admiración. Casi igual de difícil es lograr que la desconfianza no se abra paso frente a esas revelaciones: ya se sabe que el arte de la adivinación se ha llenado de chantas.

Últimamente, vengo dejando de lado las certezas de mi escepticismo científico y tecnológico para empezar a creer en todo tipo de fenómenos mágicos. Mi nueva fe comienza con las ilusiones de David Copperfield y su magia para levantársela a Claudia Schiffer (diosa total y rubia, con esa foto le entrego el mundo) y llega hasta terrenos menos sólidos como el horóscopo del diario, las sesiones de psicoanálisis o la permanencia del Club Atlético Talleres en la Nacional B.

Comerse la galletita (de la fortuna) y esperar ansiosos la revelación de nuestros destinos en el papelito que esconde dentro no deben significar una renuncia al libre albedrío. La sentencia en ese papel dice cómo resultarán las cosas, no cómo haremos para que así resulten. No falta el caso de los tipos que tras revelárseles la paternidad de dos hijos en una sesión de quiromancia, salen a practicar el sexo descontrolado porque ya saben cuántos óvulos dejarán fecundos.

Así como ayer las madres idígenas concurría con sus hijos hasta la choza del curandero, hoy lo llevan al consultorio del pediatra y el niño se comporta como un verdadero indio rompiendo todo lo que encuentra a su alrededor o meando la cara del médico. Cuando cualquier maya hubiera hecho un sacrificio al dios de la lluvia para que riegue sus plantas, un sanjuanino de nuestros días piensa en el ciclo del agua y la permanencia de ésta en su estado gaseoso.

La magia surge como una explicación a los fenómenos que no entendemos. Todas las formas de adivinación apuntan a lo mismo: darnos una luz de esperanza frente a la incertidumbre del futuro.

Así como cualquier estudiante de Física es capaz de predecir la posición de un objeto dadas su posición y velocidad actual, un astrólogo puede escribir una carta natal con la fecha y hora de nuestro nacimiento y un psicólogo, trazar los rasgos de una personalidad según los colores que elige el paciente.

A lo largo de la historia el hombre ha buscado un camino firme, un lugar para pisar sin temor a equivocaciones. Yo quiero creer que somos los dueños y artífices de nuestro propio destino, que construimos lo que nos pasa. Pero también sostengo que hay un orden trazado en el cielo donde los ángeles disputan al dominó el rumbo de nuestros días.

viernes, 15 de julio de 2005

Conversación en el baño

Ya sé que esto es un lugar muy común (no me refiero al baño, sino a la conversación que sigue), pero no puedo resistir la tentación. En inglés no tiene gracia, pero un baño de estos es como que tiene un no sé qué que qué sé yo.

- Como va flaco?
- Aquí me ando.

Prometo poner algún post más decente a la brevedad.

jueves, 14 de julio de 2005

Los monos atrapan la luna

(basado en la obra de Xu Bing Monkeys grasp for the moon)

Estaba un mono colgado de la rama de un árbol mirando la luna que se reflejaba en el lago. Enamorado de su belleza se estiró para alcanzarla, pero no pudo llegar hasta ella. Inmediatamente llamó a sus amigos monos y entre todos hicieron una cadena tomados de las manos y las colas. El monito entonces rozó el agua con sus dedos y la luna desapareció.


A veces hacemos nuestros mayores esfuerzos por alcanzar cosas que son sólo una ilusión.

viernes, 8 de julio de 2005

Anonimato

Puesto que hay dos o más usuarios anónimos comentando al mismo tiempo en un post, yo le escribo a uno pensando que es otro y después me contesta el segundo diciendo que en realidad le había escrito al primero. Cuando un anónimo le escribe a otro, yo no sé si en realidad se esta escribiendo a si mismo.

Hace tiempo que vengo evitando bloquear los mensajes anónimos, pero me confundo a los usuarios anónimos entre sí. Así que apelen a su creatividad, busquen un buen nick y empiecen a comentar con un identificador que me permita comunicarme con cada uno de ustedes en forma unívoca. Ah! Y traten de conservarlo a lo largo del tiempo así me puedo dar una idea de quién van comentando qué.

Gracias por todo, perdón por tan poco. Lo que ven es lo hay.

martes, 5 de julio de 2005

Fortuna

Al terminar la cena en el restorant chino, el mozo me entregó una galletita de la suerte. Su mensaje decía "Su oportunidad dorada vendrá pronto". No pude más que pensar en sus cabellos rubios.

Al llegar al hotel, me encontré un penique con la cara hacia abajo. Según la tradición, esto es una clara señal de infortunio. No pude más que pensar en sus cabellos rubios.

domingo, 3 de julio de 2005

Segundo día en Washington DC

Anoche, salimos a tomar unas cervezas en Baltimore. Como no podía ser de otra manera, voy a publicitar las cervezas NatiBo y Resurrection que tomamos.

Por un desencuentro con mis compañeros de aventuras, hoy salí a pasear solo por algunos museos. El recorrido comenzó en el McDonald's de la esquina... me encanta!

Después, decidí ponerle un tono más artístico a mi caminata y visité una muestra de arte en Instituto Smithsoniano (estos son los dueños de la cadena de canales de Discovery), el Museo de Arte Africano (donde me enganché en una visita guiada que hacían unos autóctonos de Trinidad y Tobago) y la Galería Arthur M. Sackler (donde había una muestra de arte asiático: Japón, China, Irán, Iraq e India).